AVRIL STEEL
Hoy era el día en que saldría de este maldito hospital. Ya quería regresar al departamento y ver a Amber y a mi abuelo. No había pasado ni un solo día en el que no me preocupara por ellos.
Tomé a mi bebé entre brazos y sonreí. —George… es momento de regresar a casa —dije con una sonrisa mientras besaba su suave frente—. Mi cielo, mi dulce amor, mi bebito hermoso…
Era fascinante como era receptivo a mi voz. Una suave sonrisa se dibujaba en su rostro mientras se retorcía entre mi