AVRIL STEEL
Como bien había advertido Alissa, mi oficina estaba llena de tulipanes. Con solo abrir la puerta me sentí como si hubiéramos entrado a un jardín. Era demasiado.
—Avril… —dijo Derek al verme, con una mirada cargada de incertidumbre, pero en cuanto vio a mi celoso protector, comenzó a rabiar—. ¿Le puedes decir a tu perro que nos deje a solas?
—No pienso dejarte «a solas» con ella… ¿Algún problema? ¿Piensas hacer algo al respecto? —preguntó John, parecía ansioso por desatar una pe