"Arrodíllate para mí, Serena."
No dudé en ponerme de rodillas y mirarlo.
"Sabes que esto no es nada comparado con la experiencia que tendrás en mi sala de juegos, ¿verdad? No todos mis juguetes están aquí."
Asentí.
Seguía completamente vestida, pero me sentía desnuda bajo su mirada. Era tan intensa que me hacía sentir vulnerable y a su merced.
"¿Estás lista para hacer esto?" Me preguntó.
Volví a asentir. Estaba lista para intentar tener sexo con él por primera vez. Quería entregarle mi cuerpo y