—¿No me ha atormentado ya lo suficiente? ¿Disfruta trayendo nada más que miseria a mi vida? —preguntó Lily, y de inmediato comprendí las implicaciones de lo que había sucedido.
Había logrado convencerla de que dejara de buscarlo porque jamás lo encontraría. Le había dicho que la venganza era tan pasajera como ella misma me había dicho que era. Sin embargo, la mano solo volvería a despertar todos esos sentimientos.
Y volvería a obsesionarse con él y a maldecirlo porque se lo merecía. Era un bast