Quería castigar a Viktor, pero no quería que fuera obvio que había sido yo. Atacarlo la misma noche en que llevó a Serena a una cita habría sido una estupidez. No. Quería esperar.
Viktor no era tan idiota. En cuanto terminó la noche sin que Tally apareciera, recogió sus cosas y se preparó para irse. Para entonces, ya había puesto un rastreador en su coche. Enzo se aseguró de que fuera imposible detectarlo.
No solo era bueno en combate, también era excelente en tecnología. Podía rastrear a cualq