Mundo ficciónIniciar sesiónAjena a lo que pudiera estar ocurriendo en la habitación de Salvador, Cristina, después de colocarse su pijama, salió rumbo a la cocina para tomar un poco de agua.
La noche era extrañamente cálida, más que de costumbre, y un silencio pesado dominaba el ambiente. Caminó descalza por el pasillo, con completa calma descendió por las escaleras.Al llegar a la cocina, abrió el refrigerador, tomó la jarra de agua y bebió lentamente del vaso. El líquido frío recorrió su garganta como un






