Mundo de ficçãoIniciar sessãoTan solo habían pasado unos pocos días desde que Mónica había regresado con Josué de aquel viaje, pero el infierno ya estaba instalado en su vida. La madre de Josué prácticamente la tenía de criada: limpiando, cocinando, barriendo y haciendo cosas que jamás en su vida se hubiera imaginado hacer. Cada día en ese departamento era una cadena más que la ataba a una realidad que despreciaba.
—¿Qué es esta porquería? ¡Está asqueroso! Mi hijo no puede comer esto —bramó la mujer con un gesto






