Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en la casa de los Meyer nunca duraba demasiado y Salvador lo descubrió la misma mañana en que Cristina partió al aeropuerto.
Aún recordaba cómo ella había revisado todo tres veces antes de salir, las maletas, los documentos, las instrucciones para las niñas, incluso la lista pegada en el refrigerador con horarios y recordatorios escritos con su letra delicada.Claro, nada de eso sería necesario contando con la ayuda de la empleada de casa, pero para su






