Victoria pasó días reflexionando sobre la propuesta de Sara; la situación en el país no era nada fácil. Aunque trabajaba, solo podía hacerlo medio tiempo para poder cuidar a su hijo, y Sara también tenía que cumplir con su jornada. Entre ambas apenas lograban cubrir la renta y los gastos del hogar. Finalmente, tomó la decisión de aceptar el plan de su amiga y pagar lo necesario para emigrar a los Estados Unidos.
Cuatro años después
Tras su llegada a los Estados Unidos, Victoria y Sara trabaja