Accedí por la puerta trasera a la habitación contigua, que contaba con una cama, un baño, una tele y una pequeña cocina, todo de primerísima calidad. El apartamento de soltero perfecto para el ejecutivo que trabaja hasta tan tarde que no le merece la pena conducir hasta casa.
O más un picadero. Aquí es donde traía a las mujeres cuando me las quería tirar. Siempre fuera del horario de oficina, por supuesto,y nunca se quedaban toda la noche. Hacía que mis <
> se largaran mucho antes del a