Se enfadó su esposa
—Tranquilo, papá, que nosotros cuidaremos de Any.
Su padre se queda pensativo por un momento.
—¿Que no confías en nosotros? —ellos se miran entre ellos sorprendidos.
—No es eso, sí que confío en ustedes, no confío en los lobos que están fuera de esta casa, ellos son mi preocupación.
—Confía, papá, en Any; ella no es tonta y se sabe cuidar; aparte estamos nosotros para cuidarla. —Kail mira a su hermano mayor y él asiente con la cabeza, apoyándolo y afirmando.
Luego los tres b