Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había sido productiva, nadie lo había visto salir del pueblo y la arrogancia de Franco era tal que la seguridad en su mansión era mínima y patética, solo un par de hombres en la entrada, más entretenidos en sus celulares que en comprobar si algún enmascarado se colaba por las rejas y se escabullía tras la casa. Franco había colaborado inconscientemente con Gabriel, cuando el muchacho asomó la cabeza por la ventana,







