Mundo de ficçãoIniciar sessãoSamuel salió directo del hospital a su casa, se tendió ampliamente sobre el mullido colchón y se dispuso a encender el televisor frente a la cama. Mientras el aparato encendía, sacó el celular de Gabriel que tenía en el bolsillo, era negro, delgado y parecía poco costoso, la caída le había roto la pantalla y se podía ver una telaraña blanca sobre el vidrio. Presionó la tecla de encendido y la imagen de dos hom







