Pasiones irresistibles
Los besos iban y venían mientras las manos de cada joven no paraban de recorrer el cuerpo del otro. Charles atrajo a Verónica hacia él, haciéndola suspirar en su boca. La aprisionó contra el árbol y ella lo atrajo aún más, mientras sus manos acariciaban el cabello del joven.
—Me tienes hipnotizado —dijo mientras sus besos bajaban de su mejilla a su cuello—. Me enfermo de celos de no ser yo quien te tiene en las noches, para hacerte el amor como deseo —confesó mientras aca