Renacer sin cadenas
~ Seis meses después ~
El día amaneció radiante. Los pájaros entonaban melodías mientras las hojas de los árboles danzaban al ritmo de la suave brisa matutina. Sin embargo, nada podía compararse con la escena en el jardín: una joven de belleza serena, sentada y contemplando el entorno, susurraba una canción mientras acariciaba su abultado vientre. Tan absorta estaba en sus pensamientos que no escuchó el llamado de su amiga a lo lejos.
—¡Vero, Vero! —insistió la joven, logran