Cuando el dolor se hace insostenible
El bullicio de la fiesta de compromiso se había extendido, obligando a Verónica a mantener una fachada imperturbable. Cuando finalmente la charla cesó, todos se levantaron de sus asientos. Antonio y el señor Velmont se dirigieron al estudio para discutir asuntos de negocios, mientras la señorita Ingrid y Charles conversaban animadamente. Sin embargo, Charles no podía apartar la vista de Verónica, quien, perdida junto a la ventana, suspiraba con tristeza.
Luc