Una semana después.
Kira Maslova
—Kaya está subiendo cada vez más de peso, ya ha pasado los dos kilos lo que es una muy buena señal—informa el médico—mientras que Kay aún no ha pasado los dos kilos, pero le falta muy poco para hacerlo. El que hayan empezado a tomar leche materna los ha ayudado mucho.
—¿Cuando cree que pueden salir?—preguntó sentada en mi silla de ruedas
—En una semana quizás o diez días más si todo sigue así—responde su médico
—¿No podré irme con ellos, verdad?—pregunto con una