Kira Maslova
Hago una mueca por el dolor que sentía en mi barriga, me remuevo en la camilla tratando de buscar la manera de tolerarlo. Había comenzado hace poco.
Llevaba tres días aquí hospitalizada y no veía la hora de irme. Jasha se mantenía conmigo día y noche, solo salía cuando mi tía Antonella o mi tía Chiara venían a visitarme.
La puerta de la habitación se abre y entran dos enfermeras rápidamente. Una se acerca hacia la máquina que monitorea a los bebés mientras que la otra se acercaba d