No lo permitiré

Llegada la noche, todos los invitados comenzaron a despedirse y a marcharse, dejando en el lugar solamente a Emily, Maggy, Steven y Layla quienes se dedicaban a recoger todo, o al menos Steven y Emily lo hacían, ya que la mujer mayor se dedicaba a arrullar a la pequeña niña que se había quedado dormida sobre su regazo;

-parece que se divirtió mucho hoy- dijo la azabache con una sonrisa viendo como Layla se abrazaba con fuerza al dorso de su abuela

-a pesar de todo fue una gran fiesta y Layla la
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