Felicidad

Steven miraba el reloj de su muñeca con nerviosismo, ya que habían pasado hora y media y ninguno de los compañeros del prescolar de Layla habían llegado.

El chico continuaba llamando a los papás de los que tenía el número, así como Mina también lo hacía, mientras que Willow y Maggy intentaban animar a la pequeña niña, que les regalaba una sonrisa triste manteniendo sus enormes ojos verdes acuosos.

El rubio estaba en su tercera llamada, cuando por fin escuchó que alguien le contestaba;

- ¿hola?
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP