Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 17
¿Pero qué demonios...?
La lengua de Amenadiel sigue electrificando el cuello de Aria, que se sacude con los espasmos del deseo.
La lujuria de la escena se acentúa cuando Dante baja las escaleras, con una de la yema de sus dedos apoyada sobre su mentón, absorbiendo intensamente la imagen de la escena; la joven de cabello negro recogido, vestida de oscuro ajustado a su precioso cuerpo lo hipnotiza.







