—Confía en nosotras... —me susurró mi magia interior, así que cerré los ojos, sabiendo que podía hacerlo.
Cuando los abrí, todos me miraban fijamente.
—Sé lo que hay que hacer —les dije, luego me acerqué a Chuck, con movimientos cautelosos y sin apartar la mirada de él.
Taylor se tensó porque me acerqué demasiado, sabía que estaba a punto de advertirme que me alejara de Chuck diciendo que era peligroso, pero lo miré y le hice un gesto de reconocimiento con la cabeza.
—Confía en mí —le dije en vo