Sonreí mirándolo y me acurruqué aún más contra él.
—Menos mal que no vino entonces —dije en voz baja—. Si siguen en contacto, significa que aún alberga esperanzas de que regrese por ella. La tiene en sus manos, y hará lo que él quiera.
Me estremecí ante la idea.
—Tendrá que pasar por encima de mi cadáver —dijo Gavin entre dientes—. No dejaré que ese cretino tenga a mi hija.
—Y por eso te amo —dije, besando su mejilla.
Frunció el ceño al mirarme.
—¿Porque me niego a que Chuck gane? —preguntó.
Sol