Me sentí mal del estómago y abrí la boca para seguir discutiendo, pero fui interrumpida.
—Eh… chicas —nos llamó Irene, mirando su teléfono con una expresión de asco.
Nan se inclinó para ver qué llamó la atención de Irene.
—Dios mío —jadeó Nan—. ¿Esa es Lila?
Me acerqué y me incliné sobre el otro hombro de Irene para ver la pantalla.
Lila ocupaba el centro de la pantalla haciendo una transmisión en vivo, con miles de espectadores. Se encontraba sentada frente a un tocador, aplicándose maquillaje en un video de “prepárate conmigo”. Su cabello rubio estaba recogido con una diadema esponjosa mientras extendía la base sobre su rostro.
—Siempre he sentido que algo anda mal con Judy —dijo Lila mientras se maquillaba—. Quiero decir… seamos sinceros, ¿de dónde surgió realmente? Esas fotos suyas resplandeciendo no mienten, y tengo fuentes confiables que afirman que es extraña, no apta para ser una Luna.
Hizo una pausa para leer los comentarios, luego soltó una risa y negó con la cabeza.
—¿De ver