—¿Estás segura de que quieres hacer esto? —me preguntó Gavin, con los ojos fijos en mi rostro mientras yo contemplaba toda la manada.
—Claro que está segura, debe mostrarles quién manda —dijo Irene, cruzando los brazos sobre el pecho y agregando una última frase solo para mí—. Recuerda mantener la cabeza en alto y no dejarles ver ninguna debilidad.
Lo miré desde abajo.
—Puedo hacerlo —le dije, orgullosa de que mi voz no temblara—. Necesito que confíes en mí.
—Confío en ti —repuso, bajando la voz