Punto de vista de Gavin
Los olí antes de escucharlos, y en el acto supe que algo andaba mal.
Los forasteros no solían acercarse tanto a mi territorio, al menos no así, no de esa manera, y desde luego no sin ganas de morir. Tampoco se movían con un propósito tan claro.
Estos no vagaban ni buscaban comida, sino que iban directo a mi maldita casa.
Corrí y cambié de forma en plena carrera. Mis músculos se contrajeron, mis huesos se reacomodaron y mi lobo tomó el control de inmediato. La vista se me