—Gavin estaba conmigo —le dije, mirando por encima del hombro hacia él. Se había quedado un poco más atrás, dándonos espacio para hablar.
Nan asintió. —Sí, pero no conocemos a esa tal Coraline. Por lo que sé, podría ser una bruja todopoderosa con malas intenciones. ¿No te hizo nada, verdad?
Negué con la cabeza y le aseguré. —Te lo prometo, estoy bien.
Sus ojos recorrieron mi rostro, como si buscara alguna señal que la convenciera del todo. Al final, no insistió más, soltó un suspiro y dio un pas