Punto de vista de Judy
Me quedé mirando a Cora, atónita, con el corazón latiendo rápido en mi pecho. No podía creer lo que estaba escuchando. Todo mi cuerpo se sentía entumecido; apenas lograba percibir la mano de Gavin frotándome la espalda, intentando calmarme, intentando traerme de vuelta al presente.
Cora permaneció en silencio durante un buen rato, tenía la mirada clavada en sus manos y se tironeaba los dedos con nerviosismo, no se parecía en nada a la bruja segura de sí misma que había imaginado que sería, sino a una mujer asustada, alguien que cometió un error enorme en el pasado y que se escondió durante todos esos años por la vergüenza.
—Por eso desapareciste —dije en voz baja. No era una pregunta, solo una constatación que hizo brillar las lágrimas en sus ojos—. Te avergüenzas de lo que hiciste.
Asintió despacio y se secó los ojos llenos de lágrimas.
—No podía permitir que ni mi hermano ni su esposa supieran lo que hice... les quité a su bebé y les entregué el hijo de un fora