—¿Rena? —preguntó Ethan.
Irene se rio.
—Es mi apodo de la infancia —le explicó—. Wallie, este es mi prometido, Ethan.
—Ah, el famoso Ethan. Es un placer conocerte finalmente. He escuchado cosas maravillosas de mi prima —le dijo Walter, estrechando la mano de Ethan.
—Leí algo de tu trabajo hace poco. Eres bastante conocido en Francia. Deberías estar orgulloso —le dijo Ethan.
—¿Qué tal si vamos a la sala? Hay comida y bebidas —sugirió Irene, tomando el brazo de Walter y guiándolo por el pasillo ha