—Asegúrate de que también pueda continuar con su negocio. No quiero que tengan que preocuparse por nada —ordené.
—Sí, señor —Taylor, podía escuchar la sonrisa en su voz; me hizo poner los ojos en blanco mientras terminé la llamada sin decir otra palabra.
Me senté en el bar del resort, bebiendo whisky, pensando en mi último encuentro con Judy. Prácticamente podía saborearla en mis labios todavía y mi miembro se contrajo en mis pantalones solo de pensarlo. Mañana era el último día de la competenci