Tomé un bocado de los huevos y sonreí por lo deliciosos que estaban.
—Está realmente bueno —le dije.
—No es difícil hacer huevos —bromeó—. Por cierto, aún no le has enviado a Harper tu lista de comidas favoritas. Siempre puedes dármela a mí, para que sepa qué hacer para futuras comidas.
Asentí.
—Honestamente, no soy exigente. Literalmente puedes hacer cualquier cosa, y me la comeré —le dije.
—Aunque me haría sentir mejor si hiciera tus favoritas.
Me encogí de hombros.
—Todo es mi favorito —le as