83. Cacería
Derek Montenegro
La noche había sido un completo desorden, eran solo las once y no tenía ni idea de dónde ubicarme. Me sentía totalmente perdido, desconectado, ni siquiera cuando empecé en este mundo de sangre había vivido tanto en una noche.
La habitación del hospital era un lugar frío y estéril, con el constante zumbido de las máquinas de monitoreo. Mi mirada se posó sobre Benjamín, postrado en esa cama, inconsciente. La palidez de su rostro era notable, casi como la de un espectro, y una so