Alan
Me desperté luego de escuchar un sollozo, ella estaba llorando. Me acomodé y encendí la luz para verla.
—¿Qué pasó Camila? me despertaste —dije—. Creo que ya debemos tratarnos sin tanta formalidad —dije entre risas para hacer que ella dejara de llorar, pero seguía haciéndolo—. ¿Qué sucede? ¿hice algo que te molestó?
—No… ¿estabas durmiendo? ¿me escuchaste? —limpié sus lágrimas.
—No, la verdad no. Me diste tranquilidad y dormí. Lamento no haberte escuchado, pero ya estoy alerta, dime todo