Camila
Él puso sus manos en mi cintura, me entró al apartamento y cerró la puerta sin dejar de besarme ni un solo minuto.
Él me apoyó en la pared mientras que me besaba con gran intensidad… sus besos, de nuevo lo digo, sus besos son jodidamente adictivos.
Sus manos pasaban lentamente por mi piel haciéndome temblar por completo.
Podía hacer las cosas bien, o relativamente correctas, contándole todo… Pero a estas alturas, me da miedo que me odie.
Me detuve y lo miré, él tenía un no sé que en