Al día siguiente era sábado, así que Merritt preguntó a su esposa:
— ¿A dónde deseas ir mi amor? Es fin de semana, ¿Tienes algo en mente?
— En mente no tengo nada Merrit, pero podrías empaparme de tus negocios y así me voy familiarizando con tus finanzas— pidió ella.
—¿No deseas ir a una playa?— le preguntó él— no sé, luna de miel le llaman los recién casados.
— ¿Quieres que tengamos una luna de miel?— preguntó Eleanor— nunca me dijiste nada, hubiera planeado algo, pero no sé si a éstas alt