Pasaron algunos días, ya Merritt podía ir hasta su casa, allí continuaría con su recuperación, después de unos días en casa, en su habitación Eleanor, se atrevió a contarle sobre el accidente de su madre y esposo.
Ya habían pasado dos semanas y ella aún tenía cierta preocupación por el estado de salud de ellos, el sonrió comprensivo y le dijo:
— Sabía que había algo más que te tenía preocupada, ve con ellos amor, pasa una semana con tu madre, se que eso te hará sentir más tranquila.
— Es que no