Empezó a desconfiar más y lo analizó bien, queriendo descubrir más pistas que pudieran revelarle lo que ya sospechaba.
Oliver estaba tan nervioso que, Victoria pudo entrever que sus pasos no eran los correctos.
Algo le estaba ocultando.
—¿Por qué estás tan... agitado? —preguntó desconfiada.
Y por supuesto que tenía sus sospechas, solo que no quería parecer tan paranoica.
No quería que la tildaran como la obsesiva del cuerpo de enseñanza.
—Porque me retrasé y tengo que dictar una clase —Olive