—¿De cuál verdad hablas?
—Tu querida esposa te engaña, desde hace varios meses se cita con un hombre en un hotel, mientras tú te quedas trabajando.
—E-eso no es verdad. Sabes que no confío en ti, seguro es una de tus tantas mentiras.
—No miento, te lo aseguro. Puedes abrir el sobre y darte cuenta de que mis palabras son ciertas.
Con un poco de duda abro el sobre y cuando saco las fotos que mencionó Evelina, puedo darme cuenta de que dice la verdad. En todas se aprecia a Arlette tomada del brazo