Luca De Simone
Doy vueltas de un lado al otro y sin poder evitarlo cada cierto tiempo observo el amplio jardín esperando que el carro de Liam aparezca.
—Pareces león enjaulado —se burla Alessia, abrazándome por la espalda y recargando su cabeza en el hueco de mi cuello, erizando los vellos de mi cuerpo cuando su cálido aliento choca con este—. ¿Sigues temeroso por la reacción de mi hermano?
—No estoy temeroso —miento al tiempo que finjo estar indignado por semejante acusación.
—A mí no me pu