La discusión termina cuando se escuchan los suaves gemidos que emite Victoria al despertar. Las miradas de duelo mortal se detienen. Ambos giramos al mismo tiempo y hacia la misma dirección.
―Dalton…
Victoria abre sus ojos y pronuncia el nombre de su maldit0 prometido. Me estremezco de pies a cabeza, pero logro controlar la ira y la impotencia que me produce reconocer que ella solo tiene ojos para él. ¿Acaso no se da cuenta que ese tipo no le conviene?
Él se acerca y se inclina para besarla e