84. UNA BESTIA EN EL BOSQUE
NARRADORA
En el palacio real.
—¡Aaagggrr! —Cassian, el Consejero del Rey, cayó al suelo.
Sentía el poder quemando el interior de su cuerpo, recorriendo cada arteria y vena, cada rincón de su ser.
De rodillas, con las manos apoyadas en la fría losa, el tatuaje que cubría su espalda vibraba con la tinta tan roja que parecía sangrar.
¡Dolía, maldit4 sea, dolía a morir!
Cada Abismo Lunar era peor que el anterior, sentía como si su cuerpo se desgarrara por dentro.
En el techo de cúpula, un enorme tr