73. MI MACHO ES IRRESISTIBLE
AVA
Me estiré en la cama con pereza.
Todos mis músculos doliendo, pero de manera deliciosa, sobre todo cierta parte entre mis piernas que fue bien rellenada por ese Alfa cachondo.
A través de las pocas luces en la habitación, me ubiqué en dónde estábamos.
Era una cabaña de cacería alquilada en medio de las montañas.
Después de que mi calentura inicial fue satisfecha, Greyson se encargó de encontrar otro alojamiento más apartado para pasar nuestros celos.
De solo pensar en todos los gritos vergo