Capítulo 116. Sara
El monstruo que trepaba por el muro ya había tomado impulso. Lo vi tensar los músculos de las piernas, el torso inclinarse apenas hacia atrás, las garras hundirse con fuerza en el metal como si eso fuera el punto de apoyo final antes del salto.
Sabía perfectamente lo que iba a pasar.
Si me quedaba en la ventana, me caería encima con todo su peso y sus colmillos primero. No habría tiro certero, no habría espacio para maniobrar. Solo habría un impacto brutal y después… ya no habría nada.
Así que