—¿Qué es lo que dice, señora? —protesta Ned con una voz sorprendida.
—¡Lo que escuchaste! —le digo molesta, acompañado de una mueca de dolor por la herida.
—Sí, señora, sí la escuché, pero necesito tener más contexto para poder entender lo que me está diciendo —menciona Ned y su impertinencia me colma la paciencia, pero necesito de él para que me ayude.
—Hoy tuve un pequeño percance y he tomado la decisión de quitar de una buena vez a mi prima del camino.
—Pero si está consiente de que si