—¿Recuerdas el hombre del que te hable?—dijo Sarah esperando que Natasha no la hubiese ignorado mientras le contaba sobre él.
—Si—dijo ella haciendo memoria—dijiste que estaba dispuesta a aprender de nosotras con tal de tenerlo a tus pies. ¿No lo lograste?
—De hecho, esta mañana pensé en ti. En lo mucho que te debo por ayudarme a seducirlo—expreso tomando la mano de Natasha en agradecimiento, ella la miro desconcertada.
—¿Lo lograste?—cuestiono impactada, puesto que no se imaginaba que Sarah