En pocos minutos hubo una reacción de su miembro y un gemido salió de entre sus labios. La boca de Sarah se había llenado casi por completo y al no tener más opciones tuvo que tragar lo que su esposo había depositado en su boca.
Pocos segundos después, Sarah retiro sus labios de su miembro, le dio una última lamida para limpiarlo y luego lo guardo en su sitio mientras Dmitry descansaba la cabeza sobre el respaldo del sofa.
Por un momento temió que aquello que había tragado le causará náuseas, p