Sarah observó con atención el lugar al que Dmitry la había llevado, era una hermosa casa de campo de varias secciones, elegante y moderna, rodeada de un bosque hermoso con un acantilado cerca, donde las olas del mar se rompían haciendo espuma de mar.
—Dmitry—dijo ella luego de inspeccionar el lugar con la mirada. Era imposible que después de cinco años abandonada por ese mismo hombre, ahora se encontraran en ese lugar alejado de todo el mundo, a punto de encontrarse uno al lado del otro, pero a