Dmitry ya estaba vestido cuando ella volvió a la estancia, había rellenado sus copas y por alguna razón que no lograba comprender, se veía incluso más atractivo que antes, aunque probablemente era porque entre ambos ya existía una conexión y no solo era la atracción, sino también de confianza y complicidad. Sarah sintió que si su esposo tenía un cadáver en la otra habitación, bien podía ayudarle a tirarlo en alguna carretera con tal de seguir en lo suyo, pero por suerte, su esposo no era un mon