Desde la ventana pude observar que en establo se encontraban varios hombres que llevaban paja y madera, algo debía estar ocurriendo ahí.
—Señora Elise—llame sin apartar la vista de lo que ocurría afuera de la ventana— podría indagar que ocurre en el establo, por favor.
—Por supuesto, alteza.
Mientras la señora Elise regresaba, Lay Cailon y Lady Florence intentaron conversar conmigo sobre cualquier cosa, vestidos, abanicos y zapatos, temas que cualquier chica tendría con sus amigas, pero ya que