El clima era el pretexto perfecto para poder quedarme en mi habitación, fuera de la vista de la servidumbre y de mis padres, de alguna forma me sentía desilusionada, por ser despreciada por mi padre, Jane era el motivo, pero yo era la excusa para huir del reino.
La servidumbre tuvo que adaptarse a la peculiar temperatura de la región, a la niebla y al viento, no fue fácil incluso para mi gobernanta, pero incluso el frio no fue suficiente para evitar la llegada de mis nuevas doncellas.
—Su altez